La Universidad de Panamá (UP), la más importante del país, negó haber matado a la docena de gatos que aparecieron muertos hace unos días y reconoció que la presencia de más de 350 felinos en su campus principal es un problema "de salud pública".
"Nosotros no hemos matado a ningún animal. Hemos estado esterilizando a los gatos que ya están aquí para que no tengan más crías, pero la gente sigue abandonando nuevos gatos", explicó a Acan-Efe el director de Relaciones Públicas de la UP, Cutberto Cruz.
La semana pasada las redes sociales se inundaron de imágenes en las que se podía observar una decena de gatos muertos y varias asociaciones universitarias acusaron a la dirección del centro de haber ordenado el exterminio de los animales.
El centro de estudios inició una investigación sobre lo sucedido y ordenó la creación de una comisión para buscarle una solución al problema y tratar de buscar gente que quiera adoptar a los gatos, indicó Cruz.
"Tenemos una gran cantidad de defensores de animales en la universidad que alimentan diariamente a los gatos pero que sin embargo no les quieren adoptar", denunció el funcionario.
Según Cruz, la "superpoblación" de gatos es un problema "de salud pública" que está provocando, entre otras cosas, que el personal encargado del mantenimiento de los jardines sufra desde hace meses "urticaria y picaduras de pulgas".
"En el Domo (auditorio), donde se hacen las graduaciones, el olor es asqueroso, insoportable, está todo lleno de orines y excrementos", denunció el funcionario.
