El Directorio Ejecutivo del BM dio luz verde al Proyecto de energía geotérmica para el desarrollo sostenible e inclusivo en El Salvador, con una duración de seis años, mientras que el vencimiento es de 30 años.
La institución detalló que el proyecto estará a cargo de LaGeo, una subsidiaria de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), quien avanzará con la instalación de una central geotérmica en Chinameca, San Miguel, de 25 MW.
En esta granja también se explorará la facilidad de ampliar la capacidad instalada hasta 40 MW, acompañado de programas sociales y ambientales en las comunidades alrededores.
“Este proyecto financiado por el Banco Mundial es un paso importante para fortalecer nuestro sistema energético y promover el desarrollo sostenible e inclusivo”, afirmó Daniel Álvarez, presidente de CEL.
“De la mano con LaGeo, trabajaremos para el éxito de esta intervención que contribuirá a la reducción de emisiones ya la creación de empleos verdes", sumó, por su parte, Carine Clert, gerente de país para El Salvador y Costa Rica del Banco Mundial.
La construcción y la operación de la planta geotérmica generará empleos para las personas de la zona, además de proyectos en las comunidades para aprovechar el calor generado en la granja para usos directos, como secado y procesamiento de alimentos.
Una evaluación publicada por el Banco Mundial planteó que la construcción del campo en Chinameca representa un “riesgo potencia” para el patrimonio cultural, ya que se tienen antecedentes de que en la zona hay material cultural prehispánico.
El Salvador fue pionero en el desarrollo de centrales geotérmicas y de los primeros en Latinoamérica, pero esta tecnología quedó rezagada con dos pozos a cargo de LaGeo, Berlín y Ahuachapán.
La Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget) reporta que los pozos geotérmicos representan 209.40 megavatios, un 6.8 % de los más de 3,040.7 MW de capacidad instalada total del país.