Estados Unidos y El Salvador finalizaron las negociaciones para la firma del Acuerdo 123, que establece la cooperación nuclear bajo las normas estadounidenses.
La cuenta en la red social X de la Oficina del Subsecretario de Estado para el Control de Armas y la Seguridad Internacional informó que “nos complace anunciar la finalización de las negociaciones del Acuerdo 123 entre Estados Unidos y El Salvador”, en una misiva dirigida por el director de Energía, Daniel Álvarez, y la embajadora de El Salvador en EE. UU., Milena Mayorga.
“Nos comprometemos a trabajar juntos en los pasos necesarios antes de la firma y entrada en vigor del acuerdo. Este hito fortalece la asociación bilateral, promueve la seguridad energética y apoya la cooperación económica”, indicó.
El Acuerdo 123 es un pacto que Estados Unidos firma con países aliados, fundamentado en la Ley de Energía Atómica de 1954 de ese país, que establece las bases para la cooperación en tecnología y equipos nucleares con fines pacíficos.
Washington ha firmado pactos similares con India, Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur y otra veintena de naciones.
“Un hito importante en las relaciones entre Estados Unidos y El Salvador. La cooperación energética contribuirá a fortalecer la seguridad energética y a dar forma al futuro de nuestra región”, sostuvo Álvarez.
El Salvador busca ser el cuarto país en América Latina en contar con esta tecnología para 2030, sumándose a Brasil, México y Argentina, que ya cuentan con plantas nucleares y cuya capacidad alcanza solo el 1.1 % de la capacidad instalada en la región.
El país dio los primeros pasos hacia la energía nuclear en marzo de 2023, cuando firmó un acuerdo de cooperación con la organización Thorium Energy Alliance, que promueve el uso del torio como combustible para la generación de energía nuclear.
La Ley de Energía Nuclear fue aprobada el 22 de octubre de 2024 y publicada el 28 de octubre de ese mismo año, para iniciar su vigencia un año después. Sin embargo, el Gobierno solicitó una prórroga hasta el 28 de junio de 2026.
En mayo de 2025 se recibió la primera Misión SEED del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en la que se mencionó que El Salvador explora territorios en San Vicente y Chalatenango para instalar una planta nuclear.
