Uno de los resultados más evidentes de las elecciones presidenciales del 4 de febrero es la cantidad de votos que perdieron los dos partidos que dominaron la vida nacional en las últimas tres décadas: Arena y el FMLN.

Ambos partidos perdieron más de 800,000 votos respecto a las elecciones 2019. En ese momento, Arena quedó en segundo lugar y el FMLN en tercero. Esta vez fue al revés.

El 4 de febrero, el FMLN perdió más de 185,122 votos respecto a la última elección presidencial y Arena perdió 679,203. El FMLN disminuyó su caudal de votación de 389,289 votos en 2019 a 204,167, una caída del 47.5 %, 185,122 votos menos. Los resultados de 2024 muestran también que el FMLN tiene 1,149,833 votos menos respecto a la elección con mayor nivel de votación para el FMLN, la de 2009, cuando tuvo 1,354,000 votos.

En cambio, Arena disminuyó su caudal de votación de 857,084 votos en 2019 (en coalición con PCN y PDC) a 177,881, una caída del 79.2 %, 679,203 votos menos. Los resultados de 2024 muestran también que Arena tiene 1,136,555 votos menos respecto a la elección con mayor nivel de votación para Arena, la de 2004, cuando tuvo 1,314,436 votos.

¿Por qué esta caída tan dramática de votos? Evidentemente los escándalos de corrupción y la figura del presidente Bukele influyeron en estos resultados, pero también una oposición que no resulta atractiva a la población, incapaz de hilvanar propuestas y de llevar líderes conocidos o carismáticos como candidatos. Es momento que los líderes de esa oposición abran paso a otras generaciones porque, si no se renuevan, simplemente van a desaparecer y solo serán parte de la historia.