La noche del lunes, las gasolineras estaban más llenas que de costumbre. El anuncio de un nuevo incremento en el precio de los combustibles hizo correr a muchos a las estaciones de servicio para tratar de ahorrarse unos cuantos dólares antes del aumento del precio.

El precio del petróleo se ha ido incrementando en el mercado internacional. El WTI, precio de referencia para El Salvador, superó los 80 dólares por barril desde hace unos días y eso explica en gran medida el aumento de precios en El Salvador, a tal grado que hemos alcanzado el incremento más alto en 11 años y el precio del galón de la gasolina especial se acercó a $5.

El alza de los precios de los combustibles tiene un impacto directo en la economía salvadoreña, altamente dependiente de las importaciones de crudo y de los altibajos del mercado internacional.

Todo aumento de la gasolina y el diésel repercute en los precios de los alimentos, el transporte, los costos indirectos de fabricación y el costo final, así como el precio de venta final.

Al aumentar los precios de los combustibles, suben los productos de la canasta básica, desde frutas, verduras, carne, leches y demás alimentos, hasta libros, ropa y tecnología, todo absolutamente necesita de gasolina o diésel para ser producido y transportado para llegar hasta nuestras manos.

Son los vaivenes del mercado internacional, afectado por crisis de todo tipo en el mundo, desde la invasión rusa a Ucrania, el huracán que ayer entró a Texas y hasta la crisis inmobiliaria china, todo nos afecta irremediablemente.