Las cifras de cómo han crecido las remesas familiares de los salvadoreños en el exterior siempre son dignas de admiración. Hablando en términos de macroeconomía, son una pieza vital en el sostenimiento económico de las familias salvadoreñas, del consumo y de la recaudación fiscal del Gobierno..
Las remesas familiares son el sostén para el 25 % de los hogares salvadoreños y uno de los principales motores de la recuperación de la economía salvadoreña. Pero más allá de las cifras hay que recordar los enormes sacrificios que estos envíos de dinero representan. Los connacionales tienen que laborar hasta en tres empleos diferentes para tener una vida medianamente digna para ellos y los suyos en el país, con una responsabilidad digna de respeto y admiración.
Por eso es fundamental cultivar el buen uso de las remesas, que no sean solo consumo de comida rápida y recargas. Las familias de los salvadoreños en el exterior deben entender la enorme cuota de trabajo que representa para sus seres queridos cada centavo que mandan, especialmente en estos días de festividades navideñas cuando la nostalgia golpea los corazones de los que han partido y además tienen que laborar en medio del frío boreal.
Los salvadoreños en el exterior merecen muchos monumentos por su responsabilidad y sus aportes al desarrollo del país, monumentos que empiezan en el hogar cuidando cada centavo que envían.