Todos los 16 de octubre -desde 1979- se ha establecido el Día Mundial de la Alimentación, promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el claro objetivo de disminuir el hambre en el mundo. Cada año la FAO promueve además un lema y este año es sobre toda una reflexión sobre el agua: “El agua es vida, el agua nutre”

El agua es esencial para la vida en la Tierra y en especial para la humanidad. El agua es crucial para las personas, las economías y la naturaleza, además de ser fundamental para nuestra alimentación. Lamentablemente, el agua dulce no es un recurso infinito y en El Salvador lo sabemos con creces.

Gran parte de nuestros ríos y lagos están contaminados, algunos hasta cargados de basura como hemos visto recientemente, otros llenos de pesticidas. Pero además, factores como el crecimiento de la población, la urbanización desmedida, el desarrollo económico y el cambio climático están poniendo cada vez mayor presión sobre nuestros recursos hídricos.

La calidad del agua en el país y en el planeta en general se está deteriorando. Según la FAO, 2,400 millones de personas viven en países sometidos a estrés hídrico y El Salvador está entre ellos. Según ONU-Agua, el 80% del territorio de El Salvador se encuentra en una situación de estrés hídrico y más del 60% del agua disponible está contaminada. Además, la última década hemos sufrido déficit de lluvias y una reducción de los caudales de los ríos. De manera que es fundamental tomar conciencia del cuidado del agua, del aprovechamiento adecuado de este recurso tan fundamental para nuestra existencia y alimentación.