Los candidatos Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, e Iván Cepeda, del oficialista Pacto Histórico, disputarán la segunda vuelta presidencial de Colombia el próximo 21 de junio, tras convertirse en los dos aspirantes más votados en la primera ronda celebrada este domingo.
Con el 92.85 % de las mesas escrutadas, los resultados oficiales de la Registraduría Nacional mostraban a De la Espriella en el primer lugar con 9,515,558 votos, equivalentes al 43.63 % de los sufragios válidos.
Por su parte, Cepeda alcanzaba 8,977,429 votos, lo que representaba el 41.17 % de la votación, consolidándose como el segundo candidato con más respaldo ciudadano y asegurando su presencia en el balotaje.
La diferencia entre ambos aspirantes los convirtió en inalcanzables para el resto de contendientes cuando restaba menos del 10 % de las mesas por contabilizar, confirmando así una segunda vuelta altamente polarizada entre la izquierda y la derecha colombiana.
La principal sorpresa de la jornada fue el desempeño de De la Espriella, quien superó las expectativas de varios sondeos y logró colocarse al frente de la votación nacional.
En tercer lugar se ubicó la senadora Paloma Valencia, del partido Centro Democrático, con 1,492,468 votos, equivalentes al 6.84 %. El resultado quedó por debajo de las proyecciones de las encuestas y también de los más de 3.2 millones de votos que obtuvo en la consulta interna de sectores de centroderecha celebrada en marzo.
El cuarto puesto fue para Sergio Fajardo, candidato del partido Dignidad & Compromiso, quien sumó 911,611 votos, correspondientes al 4.18 % del total.
Mientras tanto, la exalcaldesa de Bogotá Claudia López ocupó la quinta posición con 205,546 votos, equivalentes al 0.94 % de los sufragios.
La segunda vuelta presidencial está programada para el próximo 21 de junio y definirá al mandatario que gobernará Colombia durante el período 2026-2030.
Durante las próximas semanas, ambos candidatos buscarán atraer a los votantes de las demás fuerzas políticas y a los sectores indecisos, en una campaña que se anticipa intensa debido a las diferencias ideológicas entre las dos opciones finalistas.
La elección también será observada de cerca por distintos sectores políticos y económicos de la región, debido al impacto que tendrá el resultado en el rumbo político de Colombia durante los próximos cuatro años.
