La cápsula espacial Orion de la NASA cayó este domingo cerca de la Isla Guadalupe frente a la costa de Baja California, completando la misión Artemis 1, un viaje de más de 25 días alrededor de la Luna con el objetivo de que los humanos regresen allí en solo unos años.
La cápsula, que no llevaba astronautas a bordo para este vuelo de prueba, reingresó en la atmósfera terrestre a una velocidad de 40,000 kilómetros por hora y debió soportar un calor de 2,800 grados centígrados, la mitad de la temperatura de la superficie del Sol.
El principal objetivo de la misión consistía en probar el escudo térmico de Orion, el más grande jamás construido (5 m de diámetro).
La nave espacial fue frenada primero en su vertiginoso descenso por la atmósfera y luego por una serie de al menos once paracaídas, hasta alcanzar una velocidad de unos 30 kilómetros por hora al tocar el agua.
Un buque de la Armada estadounidense, el USS Portland, había sido posicionado en el Pacífico para recuperar la cápsula Orion, en una maniobra que la NASA ha ensayado por años. También fueron desplegados helicópteros y botes inflables.
Orion debía flotar durante dos horas, mucho más tiempo del que hubiera destinado con astronautas a bordo, con el fin de recopilar información, fundamentalmente sobre el calor inducido al interior.
Luego, buzos le conectarán cables a Orion para subirla al USS Portland, un buque de transporte anfibio cuya parte trasera estará parcialmente sumergida. A continuación, se bombeará el agua, lo que permitirá depositar lentamente la cápsula sobre una plataforma especialmente diseñada para sostenerla.
La operación debía durar entre cuatro y seis horas desde el momento del amerizaje.
El USS Portland se dirigirá luego a San Diego, California, donde la cápsula se descargará.
Artemis 2 y 3
Recuperar la cápsula le permitirá a NASA reunir datos cruciales para futuras misiones.Le proporcionará información sobre el estado de la nave espacial luego del vuelo, pero también sobre las aceleraciones y vibraciones sufridas a bordo, y sobre el desempeño de un chaleco que llevó un maniquí dentro de la cápsula para probar la protección que tendría un humano frente a la radiación durante un viaje espacial.
Algunos componentes de la cápsula se prevé que se reutilicen en la misión Artemis 2, que ya está en etapas avanzadas de planificación.
Esta segunda misión, prevista para 2024, llevará una tripulación a la Luna, aunque sin alunizar. Se espera que la NASA anuncie los nombres de los astronautas elegidos muy pronto.
Artemis 3, prevista oficialmente para 2025, alunizará por primera vez una nave espacial en el polo sur de la Luna, donde hay agua en forma de hielo.
Solo doce hombres, todos blancos, han pisado la superficie lunar en las misiones Apolo, la última de ellas en 1972, hace 50 años.
El programa Artemis proyecta enviar una mujer y una persona no blanca por primera vez a la Luna.
El objetivo de la NASA es establecer una presencia permanente en la Luna, con una base en su superficie y una estación espacial en su órbita.
Aprender a vivir en la Luna permitiría probar todas la tecnología necesaria para un viaje de varios años a Marte, posiblemente a finales de la década de 2030.
