El santuario a la Virgen de Fátima, ubicado en el kilómetro 8 del bulevar Constitución, abrirá al público los domingos para las tres misas que se han programado a las 9:00, 11:00 de la mañana y 5:00 de la tarde, confirmó el diácono Fernando Costantini de los Heraldos del Evangelio, una asociación católica que ha promovido la construcción de este templo, en Valle El Ángel.
«Va a estar abierta para las misas los domingos, para misas de 9:00 de la mañana, 11:00 de la mañana y 5:00 de la tarde, también va a estar abierto cuando sean ceremonias puntuales como el 13 de mayo y otras ceremonias que iremos avisando», aseguró Costantini este jueves luego de una misa de acción de gracias, donde participaron los diferentes miembros de los Heraldos del Evangelio en El Salvador e invitados de toda América Latina.
Costantini señaló que el resto de días de la semana permanecerá cerrado porque aun con los trabajos faltantes no hay horarios definidos para el templo. «Faltan detalles, los acabados, a veces eso implica tener el templo cerrado para eso, porque hay que poner andamios, pintura, etc.».
El pasado miércoles, 13 de mayo, se realizó la dedicación del templo a la Virgen de Fátima con una misa dirigida por monseñor Óscar Álvarez Orellana, obispo auxiliar de San Salvador.
«Esta ceremonia es muy importante porque con las palabras del obispo y con la unción del altar y con el incienso esto se transforma en un edificio en un edificio sagrado donde se pueden celebrar sacramentos, tenemos un lugar de oración».
Fernando Costantini, diacono de los Heraldos del Evangelio.
«Iglesias bellas»
Ayer, durante la homilía de acción de gracias, el padre Fernando
«Tenemos que construir iglesias bellas, porque las iglesias bellas van a convertir personas», indicó Gioia, quien agradeció la participación de sacerdotes de los Heraldos del Evangelio de América Latina, quienes vinieron al país para participar en la ceremonia de dedicación.
«Es uno de los carismas, los Heraldos hacen las cosas bellas porque nosotros somos cuerpo y alma, y necesitamos de lo físico, necesitamos de las cosas bonitas para elevar nuestra mente hacia Dios, decía San Pablo, hacer conocer a la belleza increada a través de las cosas creadas», añadió Costantini a esa explicación de Gioia.
El templo mide actualmente 85 metros de largo y 35 metros de ancho. Además, la capilla del Santísimo tiene 12 metros de longitud y cuenta con 10 ventanas. Tiene una capacidad para sentar a 650 personas al interior del santuario, pero podrían llegar a las 2,000 personas a los laterales del atrio y hasta 10,000 con la explanada frente a esta edificación.
¿Por qué otro santuario a la Virgen de Fátima?
Según Costantini, este santuario es una «manifestación de amor» a la Virgen de Fátima. «Ella prometió si los hombres no se convirtiesen, prometió un gran castigo, pero prometió también: ‘por fin mi inmaculado corazón triunfará’, entonces es una manifestación de esperanza».
Actualmente y desde 1949, el Cerro de las Pavas en Cojutepeque, Cuscatlán, alberga el ecosantuario de la Virgen de Fátima, mientras que desde 1968, hay otro santuario a la misma advocación de la virgen María en los Planes de Renderos, custodiada por los frailes de la Orden Franciscana.
Este nuevo santuario es un imponente templo rodeado de cañales de Valle El Ángel, sobre el bulevar Constitución, en San Salvador, accesible a los capitalinos y fieles de los alrededores. El complejo tendrá cuatro niveles y el tercero estará destinado al coro, con 25 ventanas y accesos ubicados en las zonas norte y sur del edificio. Sus tres torres principales aún están en construcción.
El complejo religioso también incorpora dos capillas laterales, un baptisterio, área de sacristía, oficinas administrativas y espacios adicionales para atención de los fieles.
Los Heraldos del Evangelio, conocidos como Caballeros de la Virgen, son una asociación privada internacional católica, se dedican al apostolado y la evangelización, con gran énfasis en la devoción mariana y la formación de la juventud, caracterizándose por su vida consagrada, el celibato y un estilo de vida disciplinado en comunidades. Los Heraldos del Evangelio están presentes en El Salvador desde 1998.
