La diputada Claudia Ortiz, del partido opositor Vamos, asistió el pasado 1 de junio al Foro de la Libertad de Oslo (Noruega), una conferencia mundial sobre derechos humanos organizada por la Human Rights Foundation (HRF) que busca debatir sobre la democracia.

Durante su intervención, en inglés, Ortiz se refirió a la violencia generada por las pandillas, a un pacto entre estas y el gobierno, a las medidas adoptadas durante la pandemia de covid-19 durante 2020 y a la aprobación del régimen de excepción en El Salvador, el cual es defendido por el gobierno salvadoreño como una medida que ha disminuido los homicidios en el país.

“Más de 90,000 han sido arrestadas, muchas de ellas delincuentes, pero hay miles sin ningún vínculo con las pandillas. Y déjenme ser clara, la reducción de la violencia es real, el alivio que sienten los salvadoreños es legítimo, nadie que haya vivido décadas de terror de pandillas puede tomarse esto a la ligera. Pero los salvadoreños no cambiaron un miedo solo para vivir bajo otro miedo. Créanme, hay razones para que los ciudadanos honestos tengan miedo”, afirmó en el foro. «But salvadorans did not trade one fear just to live under another», fue su frase en inglés.

La legisladora de oposición mencionó la captura de Uziel de Jesús Pineda, quien fue arrestado con otras 24 personas en la isla Espíritu Santo, Jiquilisco, Usulután. “Tras un mes detenido y un grave deterioro de su salud, fue liberado pero nunca se recuperó, murió recientemente a los 29 años”, dijo.

El segundo caso expuesto por la diputada fue el de Dolores Almendáres. “Amiga mía, es madre de seis hijos, lleva 16 años como conserje municipal pero también es dirigente sindical. Tras discutir con los miembros del sindicato la posibilidad de iniciar una huelga por las malas condiciones de trabajo, fue detenida porque alguien realizó una llamada anónima en la que afirmaba que colaboraba con pandillas”, indicó. Agregó: “Pasó siete meses detenida”.

Contó también que una mujer fue detenida con su bebé, “la bebé enfermó gravemente y ocho meses después fue entregada a su abuela en estado crítico y murió poco después”.

Le legisladora de oposición sostuvo que este modelo es capturar primero e investigar después. “Los ciudadanos inocentes no tienen dónde acudir por justicia”, dijo. Aseveró que el partido gobernante ha usado la supermayoría para sustituir al fiscal general y la Sala de lo Constitucional, un tercio de los jueces a personas obedientes, y que reformó las leyes electorales y cambiaron ilegalmente la Constitución para mantener el control.

Agregó que ella ha sido un “blanco de campaña masiva de difamación por parte del gobierno” y que hay un “patrón sistemático” en torno a las capturas de Ruth López, Salvador Enrique Anaya, Fidel Zavala, los protestantes de El Bosque. “El mensaje para los salvadoreños es claro: quédense callados o serán los próximos”, indicó. “La popularidad no es legitimidad”, subrayó.

“Esto no se trata solo de El Salvador. Ahora mismo gobiernos y políticos de todo el mundo ven a mi país como un modelo”, señaló. Al final de su intervención, demandó de su público desafiar la narrativa. “Cuando escriban sobre El Salvador, empiecen con el nombre de las personas que están siendo silenciadas y desafíen el discurso”, indicó.

La diputada Claudia Ortiz ocupa uno de los únicos tres escaños legislativos que ocupa la oposición en El Salvador, junto a dos legisladores del partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena).