La deuda que el Estado salvadoreño tiene con el Fondo de Pensiones de los trabajadores que cotizan en las AFP creció en febrero de 2025 a $10,619.74 millones, 20 % de la cual fue adquirida desde la reforma de pensiones de diciembre de 2022.

Un total de $8,395.73 millones corresponde a la deuda de pensiones en Certificados de Financiamiento de Transición (CFT), que es la deuda heredada de periodos antes de la reforma de diciembre de 2022 y que antes estaba en Certificados de Inversión Previsional (CIP).

La reforma de diciembre de 2022 continuó permitiendo que el Estado, a través del Instituto Salvadoreño de Pensiones (ISP) pueda emitir Certificados de Obligaciones Previsionales (COP) para que estos puedan ser adquiridos por las Administradoras de Fondos para Pensiones (AFP) hasta en un 100 % y así el ISP pueda pagar las pensiones de jubilados del Sistema de Pensiones Público (SSP).

Desde la reforma, la deuda de pensiones en COP suma $2,224.01 millones, un 20.94 % del saldo de la deuda registrada por el Banco Central de Reserva.

Desde abril de 2023 a febrero de 2025, el saldo promedio emitido en nuevos certificados o COP ha sido de $96 millones mensuales según el registro del BCR, aunque se desconoce si el reporte de abril de 2023 incluye emisiones de meses anteriores.

Por otra parte, el saldo de la deuda estatal de pensiones emitida a través de CIP, ahora expresada en CFT, no está recibiendo amortizaciones de intereses y capital por el acuerdo al que llegaron el Gobierno y las AFP de cuatro años de gracia, para reanudar el pago de capital e intereses del Estado al Fondo de Pensiones de los trabajadores cotizantes de las AFP.