Sonia Urrutia, representante del BRP, explicó que ese día también protestarán contra el régimen de excepción, porque consideran que desde que inició, el 27 de marzo de 2022, la “clase trabajadora ha visto un retroceso hacia la calidad de vida”.
Entre las acciones que rechaza este movimiento, según su pronunciamiento, están: encarcelamiento de líderes sindicales, negación de credenciales a 450 sindicatos, 40,000 despidos en el Estado a raíz del ajuste fiscal con el Fondo Monetario Internacional, pérdida de miles de empleos en los sectores agropecuario, industria, servicio y educativo.
“Los salarios están devorados por un 30 % en el costo de la vida”, leyó Urrutia, quien señaló que el salario mínimo no aumenta desde hace tres años y que, según la encuesta de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, una proporción de salvadoreños han dejado de comer carne ante el costo de la vida.
El BRP pide un aumento del 25 % al salario mínimo.
El movimiento aún no anunció la ruta de la marcha. En anteriores marchas han partido desde la plaza Divino Salvador del Mundo hacia el Centro Histórico de San Salvador, para concluir en la Plaza Cívica.