Las observaciones del FMI ya las conoce la sociedad salvadoreña y está claro que ese es el camino a seguir, pero el problema es que la clase política salvadoreña es incapaz de lograr acuerdos y esa es gran parte de la causa del bajo crecimiento, el enorme endeudamiento, la inestabilidad económica y política.
La propuesta del FMI incluye subir el IVA dos puntos, introducir un impuesto al patrimonio y un predial, eliminar esos impuestos que parecen haberse hecho más para molestar a los empresarios y a los ciudadanos, que para recaudar fondos: el impuesto a las transacciones financieras y el impuesto a las telecomunicaciones.
Llamativas las recomendaciones sobre la reforma de pensiones que, así como la plantea el Gobierno, no baja el endeudamiento y solo es un parche y por supuesto, el informe también manda al Gobierno a controlar el gasto público y a toda la clase política a terminar con la polarización. La situación es grave. ¿Estarán conscientes de ello?