Dos escandalosos vídeos han mostrado que la tregua entre pandillas llegó a extremos asquerososos en otorgarle beneficios a peligrosos delincuentes presos. Esos vídeos son indignantes y la responsabilidad de los funcionarios y exfuncionarios implicados, debe ser investigada y sancionada como manda la ley.

La tregua ha demostrado ser la peor idea que se pudo ejecutar en materia de seguridad pública. Los únicos beneficiados fueron los delincuentes y hay que investigar a qué nivel de responsabilidad llegaron los funcionarios que autorizaron este tipo de actividades.

La Fiscalía General de la República tiene en sus manos dar respuesta a estos hechos y lo debe hacer pronto. Como dijo el fiscal general, se debe investigar “en serio”, caiga quien caiga.

La tregua fue una payasada mayúscula, una burla a la buena fe de los salvadoreños. No hay que olvidar todo lo que se dijo, que se prometió cuando se hablaba de un “proceso de paz” que parece solo benefició la bolsa y los placeres de los delincuentes.

El mal llamado proceso de desarme y la “entrega de armas” a las autoridades fueron otra pantomina, otra burla que no puede quedarse impune. La Fiscalía General de la República debe profundizar y dilucidar responsabilidades.