Pero hay otro hallazgo importante que refleja el desgaste de los candidatos en Estados Unidos: la impopularidad que sufren tanto Trump como
Clinton es histórica, no vista entre anteriores aspirantes a la Casa Blanca, según la encuesta de ABC y The Washington Post y que reafirma lo apuntado en mediciones previas.
Casi seis de cada diez votantes aseguran tener una impresión negativa de Trump y Clinton, que empatan con un 57 % de desaprobación en ese sondeo. Muchos estadounidenses se preguntan si vale la pena ir a votar.
Tanto Clinton, envuelta en una serie de escándalos en su carrera política, como Trump, de discurso altisonante, políticamente incorrecto y cargado de contradicciones, no traen esperanza alguna al estadounidense común y mucho menos la abren a países como el nuestro para que la relación traiga resultados mejores que los actuales. La incertidumbre hacia lo que pase en Estados Unidos es para preocuparse.