Las diferentes fracciones legislativas coinciden en apoyar los llamados comités ciudadanos de seguridad. Aunque todos tienen visiones diferentes a la propuesta, que requiere un delicado equilibrio, el apoyo a la iniciativa es unánime.

Comités ciudadanos de seguridad ya existen de hecho en muchos municipios del país. El ejemplo más emblemático es el de San José Guayabal, donde el alcalde Arturo Vilanova participa activamente en labores de prevención y colaboración con las autoridades, lo que ha permitido mantener la armonía en su municipio. De alguna manera, todas las asociaciones vecinales del área metropolitana, donde se paga seguridad y se resguardan las colonias, son un tipo de comité ciudadano.

Fomentar la colaboración con las autoridades es positivo, pero hay que evitar las negras experiencias paramilitares de Colombia o México.

También hay suspicacias de otro tipo, tomando en cuenta nuestra historia. Todas las fracciones legislativas tienen mutuas desconfianzas que la iniciativa eventualmente puedan usarse políticamente para distintos objetivos y por eso hay que tener cuidado a la hora de legislar, para que una propuesta bien intencionada, no termine siendo la manzana de la discordia. El delicado equilibrio de esta propuesta merece un estudio serio que cumpla su objetivo.