Ese es el gran dilema de los peruanos con su futuro. Y Keiko Fujimori, la favorita para ganar este domingo la primera vuelta electoral para la presidencia de su país lo sabe muy bien, y ha
señalado que ella “ha sufrido y cargado una mochila muy grande por errores de terceros y de otras personas”. Por eso esta semana aseguró que se alejaba de los errores de su padre y que nunca haría un autogolpe. Su discurso ha girado hacia la moderación, consciente que el antifujimorismo la puede afectar en segunda vuelta.
No está claro quién será su adversario en segunda vuelta, pero cualquiera que sea el escenario, hay que recordar que desde Alberto Fujimori, los peruanos han gozado desde una estabilidad económica y un crecimiento sostenido, una predictibilidad que les ha permitido convertirse en una nación en desarrollo. Habrá que ver hacia dónde giran los peruanos en su futuro, frente al dilema que tienen.