Después de la vergonzosa tregua de las pandillas con el gobierno anterior, está claro que ningún gobierno que se respete debe ceder a los chantajes de grupos terroristas criminales o al crimen organizado. Por principios, el Estado salvadoreño no debe negociar nunca más con terroristas.
El Gobierno ha anunciado que hoy presentará las medidas extraordinarias contra la inseguridad en la Asamblea Legislativa y espera que este viernes sean aprobadas en la sesión plenaria. Así debe ser.
La sociedad no puede tolerar más acuerdos ni conversaciones con pandilleros por las razones que sean, tal como se hizo descaradamente en la administración Funes o se señaló a dirigentes areneros recientemente.
La población quiere ver que las autoridades establecen el imperio de la ley que devuelva el orden, la paz y la seguridad en nuestras comunidades. No se puede ni se debe negociar con pandillas o cualquier otro grupo criminal a cambio de prebendas o reducción de homicidios, pues constituyen una burla a la población.