Han pasado más de dos décadas para que los partidos políticos empiecen a ver la seguridad como un tema de nación. La aprobación de las medidas extraordinarias fue un primer buen paso y el aval al financiamiento de las mismas, con la aprobación de los $152 millones en bonos para seguridad, van por el mismo camino.
Pese a los vaivenes y a la resistencia de ARENA, cargada de condicionamientos, hacia la aprobación de los bonos, el final ha sido feliz y es que hay que estar claros que la lucha contra la criminalidad necesita recursos.
No solo es un problema de las fracciones legislativas, la sociedad entera debe apoyar los esfuerzos de las autoridades para combatir la delincuencia. Está claro que la responsabilidad es legal e histórica es del Ejecutivo, pero todos debemos contribuir a la consecución de éxitos contra este flagelo.
El país necesita recuperar la tranquilidad y la armonía en sus vecindarios, pero solo con una visión unida de nación, podremos vencer este flagelo que nos roba el futuro.