El informe de la Secretaría General de la OEA considera que la crisis institucional de Venezuela demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo (…) a riesgo de caer en forma inmediata en una situación de ilegitimidad.
“La continuidad de las violaciones de la Constitución, especialmente en lo que se refiere a equilibrio de poderes, funcionamiento e integración del Poder Judicial, violaciones de derechos humanos, procedimiento para el referendo revocatorio y su falta de capacidad de respuesta respecto a la grave crisis humanitaria que vive el país lo cual afecta al pleno goce de los derechos sociales de la población”, argumenta Almagro en su informe.
Están claras las afinidades políticas y el financiamiento económico que el régimen venezolano le ha dado al FMLN, pero hay que tener un poquito de vergüenza y entender que el gobierno de Maduro se cae a pedazos, víctima de su propia incapacidad y de sus arbitrariedades, que no hay ninguna conspiración internacional sino un pueblo harto de promesas vacías, escasez de alimentos, presos políticos, caprichos dictatoriales, represión y falta de libertades.