La ruptura de la borda del río Grande por El Cedral, Tablas, El Espino y El Picudo son cuatro puntos que están dañados y provocan inundaciones. / Rosa Fuentes


Pérdidas considerables y mucho temor, así se resume la situación de unas 35 familias residentes a orillas de la quebrada El Coyote, en el cantón Monte Grande, de San Miguel, debido al desbordamiento de la referida cuenca, tras las recientes lluvias.

Una de estas viviendas ha sido inhabilitada por los residentes, porque el agua subió al nivel de las mesas. “Lo perdimos todo hasta las gallinas. El agua arrasó con todo lo que encontraba a su paso”, lamentó Mirna Yaneth Sosa, quien reside en el lugar.

“Eran casi las 10 de la noche, mi hijo dormía en una hamaca y yo en una cama, sentí un ruido espantoso pero no sabía qué pasaba. De repente el agua ya había subido hasta mi cama”, expresó.

Ella recuerda como trágico el pasado 25 de mayo, al ver que todo lo que en 25 años había comprado y construido -una humilde vivienda con paredes de adobe- se convirtió en escombros.

“Pedimos ayuda esa misma noche mediante llamada telefónica a la alcaldía municipal, pero nunca llegó. Como se pudo, hicimos hoyos adentro de la casa para que el agua se consumiera y así se logró vaciar la vivienda, pero es peligroso que la habitemos. Las paredes están débiles se puede caer, unos familiares nos han dado donde vivir, nos quedamos sin nada”, dijo la señora.

Protección Civil empezará con los trabajos en la quebrada El Coyote. / Rosa Fuentes


Después de 15 días, la municipalidad y Protección Civil llegaron a la comunidad para llevarles láminas, 15 pollos e insumos para engordarlos, antibióticos, colchonetas, un equipo de limpieza y malla ciclón, dijo Raúl Romero , jefe del departamento de Salud Alimentaria de la comuna.

Orquídea González, líder de la comunidad, dijo que desde el 29 de abril solicitaron a la alcaldía, la maquinaria para limpiar y reparar las bordas de la quebrada El Coyote y que desemboca en el río Grande.

Pero aseguran que no hubo respuesta “y ahí está, miré lo que pasó, la comunidad lo perdió todo”.

Oscar Portillo, director departamental de Protección Civil de San Miguel, dijo que verifican puntos en donde las bordas de la quebrada El Coyote están dando problemas.

Desde 2013 se tuvieron inundaciones en la misma zona pero de menor gravedad, sin embargo las lluvias torrenciales que han caído sobre el municipio de San Miguel siguen causando problemas en lugares que antes no se habían provocado inundaciones.

Son 900 metros de quebrada, algunos tramos serán intervenidos por la municipalidad. Se espera para ahora la maquinaria que comenzará a trabajar con las partes laterales de la quebrada y se ahondará.