El Salvador fue el país designado para albergar la tercera edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. En un principio, la Junta General de Delegados programó el evento deportivo para 1934. Sin embargo, tras el devastador terremoto en julio de 1934, El Salvador solicitó una prórroga para que los Juegos se realizaran hasta el 16 de marzo y el 5 de abril de 1935.

Así, el 16 de marzo de 1935 en el estadio “Flor Blanca”, fue el presidente de la época, Maximiliano Hernández Martínez, quien se encargó de inaugurar los Juegos.

Primeros resultados femeninos.

Esta tercera edición fue especialmente importante porque significó los primeros resultados oficiales de la categoría femenina en natación, tenis, clavados y baloncesto.


También, implicó el debut de varios deportes, tales como: boxeo, lucha, equitación y golf (de esta última disciplina los salvadoreños Carlos Escobar y Arturo Bustamante se afianzaron con la medalla de oro).

En esta edición, México y Cuba mantuvieron la hegemonía en casi todas las disciplinas, liderando así, el medallero de San Salvador 1935. La delegación mexicana se quedó con el primer lugar en el tablero con 37 medallas de oro, 20 de plata y 24 de bronce. La representación cubana acumuló un total de 85 preseas, 31 de oro, 30 de plata y 24 de bronce.

El Salvador quedó en cuarto lugar por debajo de Puerto Rico. Los nacionales se quedaron con un total de 18 medallas, 4 de oro , 4 de plata y 10 de bronce.

El dato

El estadio “Flor Blanca” fue construido entre 1932 a 1934 y capacidad para 35,000 personas siendo el segundo coliseo más grande de El Salvador siendo sede de los Juegos.