El FMI realiza periódicamente la consulta al Artículo IV a los países miembros, una revisión sobre la salud económica y fiscal. En El Salvador se efectuó en enero de 2023, pero en abril publicó una nota en la que explicaba que el gobierno no dio el consentimiento para la difusión del informe final.
Durante 2024 no se realizó una revisión hasta que en febrero pasado el Directorio Ejecutivo aprobó, después de cuatro años de negociaciones, un programa de asistencia financiera por $1,400 millones, que compromete al gobierno a mayor transparencia por lo que se liberaría la publicación del informe.
Según la publicación, en ese momento la misión técnica del FMI recomendó al gobierno adoptar urgentemente un plan integral para abordar los desequilibrios macroeconómicos, como la “deuda pública insostenible” que llegaría a un 82 % del producto interno bruto (PIB) si no se introducían reformas, así como la limitada cobertura de reservas internacionales junto con reformas estructurales para apoyar un crecimiento más fuerte e inclusivo.
El plan de consolidación fiscal incluía una mayor movilización de ingresos y eficiencia del gasto, que incluyera una “mejor orientación” de los subsidios energéticos y las redes de seguridad social y la equiparación de la ley salarial.
Además, recomendaba restaurar la Ley de Responsabilidad Fiscal, suspendida en 2020 por la pandemia de covid-19, pero que no fue instaurada ni actualizada después.
Advertencia del sistema de pensiones
La misión del FMI revisó la economía salvadoreña en paralelo a los primeros meses de la vigencia de la última reforma al sistema de pensiones, donde encontraron que no abordó las “debilidades estructurales” sino que agravó las “vulnerabilidades”.“Dado que las pensiones se financian principalmente con las cuentas de ahorro individuales de los afiliados, imponer pensiones superiores al monto determinado por la fórmula de retiro a 20 años solo acelerará el agotamiento de las cuentas de ahorro, lo que probablemente aumentará los pasivos del Tesoro a mediano plazo”, dijo en ese momento el FMI.
Además, advirtió que la reforma generaría “importantes pasivos contingentes”, ya que otorga una garantía pública general para todas las reclamaciones con pensiones. Asimismo, dijo que se debilitó la diversificación de la cartera y la inversión privada, pues eliminó el límite de las AFP para invertir en títulos públicos.
El tema es clave en el programa de asistencia, ya que compromete al gobierno a hacer una nueva reforma previsional en 2026 para poner al sistema en una “base sólida", al tiempo que contiene los costos fiscales y pasivos.
En la consulta de 2023, el FMI indicó que la economía salvadoreña iba “relativamente bien”, en un contexto de limitadas opciones de financiamiento por el cierre del mercado internacional y el alto déficit fiscal.
Asimismo, pidió que se eliminara la categoría del bitcoin como moneda de curso legal, algo que finalmente ocurrió en enero pasado con una reforma en el marco del programa, así como advirtió de la alta exposición de la banca a la deuda pública y la erosión de los colchones de liquidez.