La golpeada economía familiar es el tema de mayor preocupación para los salvadoreños, con un alto costo de la vida y un mercado de empleo insuficiente para absorber a todos las personas que buscan un empleo.
Diario El Mundo presenta una evolución de las cifras más sensibles de la economía salvadoreña en la primera administración de Nayib Bukele, 2019-2024, un período marcado por el choque de la pandemia de covid-19 que lastró la actividad productiva en 2020, pero que en 2021 se demostró que los empresarios tienen la capacidad para recuperarse de las adversidades siempre que existan las condiciones.
En cinco años, el tema fiscal marcó la agenda por el cierre del mercado internacional para conseguir financiamiento por el retraso en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un acuerdo fiscal, quien cuestiona la adopción del bitcoin como moneda de curso legal.
¿Cómo le fue a la economía salvadoreña en los últimos cinco años?
Crecimiento
Primero, se debe considerar que solo seis meses de 2019 corresponden a la gestión Bukele, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) creció un 2.4 %, una tasa muy similar a la reportada en 2018 -bajo el gobierno de Salvador Sánchez Cerén-.El 2020 fue atípico por el cierre de la economía, que desplomó el PIB en un -7.8 %, la peor caída desde la guerra civil de la década 1980. La resiliencia de los empresarios quedó comprobada en 2021, pues en un solo año se logró recuperar el terreno pedido y se experimentó un repunte de un 11.9 %.
A partir de 2022, las tasas de crecimiento volvieron a la senda de bajo dinamismo demostrado antes de la pandemia. En 2023, el PIB creció un 3.51 %. El Banco Central de Reserva (BCR) ha explicado que es un desempeño orgánico considerando las tensiones en el mercado internacional por la inflación, los conflictos bélicos y los ajustes de las tasas de interés.
Empleo
Antes, el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) publicaba un informe mensual sobre la cantidad de trabajadores en planilla reportados por los empleadores, un termómetro para medir el mercado de trabajo formal. El documento incluía datos como cantidad de empleados en el sector público y privado (por actividad económica), salarios promedios y mora ante el régimen de salud; sin embargo, desde marzo de 2023 no se actualiza esta información.En compensación, en diciembre de 2021, el Ministerio de Trabajo y Previsión Social (MTPS) lanzó el Sistema de Información de Mercado Laboral (SIMEL) que reuniría las estadísticas laborales.
El último informe del SIMEL corresponde al cierre de 2023, cuando los trabajadores cotizantes en planilla superaron por primera vez el millón de personas. Con excepción de 2020, la población laboral formal ha aumentado cada año.
Sin embargo, para entender el mercado laboral salvadoreño se debe tener en cuenta la alta tasa de informalidad en la economía. La Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2022 señala que un 58.1 % de los salvadoreños ocupados se encuentran en el sector informal y un 41.9 % en la formalidad.
El BCR ofrece una cifra más cercana al empleo (entre formales e informales): más de 2.9 millones en 2023. La población desempleada, en tanto, superó los 161,400 salvadoreños al cierre del año pasado. La institución comenzó a incluir dentro de su oferta estadística la información de empleo desde 2023, con datos a partir de 2020.
Inversión pública
La inversión pública es clave para el progreso económico y bienestar de la población. Los fondos se destinan a varias áreas, como infraestructura, salud y educación.El Ministerio de Hacienda reporta que en 2018 la inversión pública superó los $783.3 millones, mientras que para 2023 rebasó los $1,579 millones, equivalente a un crecimiento de un 101 %.
Pobreza
De acuerdo con la EHPM 2023, en el país hay más de 1.92 millones de personas viviendo en pobreza, la mayor cifra desde 2018 cuando habían 2.05 millones de pobres. Solo en 2023, cerca de 55,097 salvadoreños cayeron en esta condición, que es básicamente cuando no tienen suficientes ingresos para comprar los alimentos.
Canasta básica
Este es uno de los indicadores más sensibles de los salvadoreños. En 2022, en medio de la crisis inflacionaria, la canasta básica alimentaria (CBA) escaló a su valor más caro en dos décadas y desde entonces se ha mantenido sobre los $250, lejos de los $199 que costó en diciembre de 2019.En la siguiente gráfica se ha tomado el valor correspondiente a diciembre de cada año, aunque la Onec publica el precio para cada mes. La información también incluye la CBA rural, que pasó de valer $141 a $186 entre 2019 y 2023.
Inversión extranjera directa
La llegada de inversión extranjera directa (IED) depende de qué tanto es atractivo un país para invertir. El BCR reporta que en 2023 se reportaron $759.7 millones de IED, equivalente a un crecimiento de un 344 % respecto a 2022.Pese al fuerte crecimiento de 2023, la IED sigue sin regresar a los récords históricos registrados en 2017 y 2018, cuando superaron los $889.07 millones y $826.01 millones, respectivamente.
El Salvador tampoco logra salir del último puesto en la recepción de inversión extranjera de la región centroamericana y, de los más de $10,550 millones recibidos en 2023, un 7.2 % se destinó al país.
Deuda
La deuda pública es una de las mayores presiones en la caja fiscal. A partir de 2023, tras la reforma de pensiones, se quitaron las obligaciones del sistema previsional y eso explica una reducción en el saldo total, pero no significa que haya una reducción como tal.Según el BCR, la deuda pública total llegó a $20,097.64 millones en 2023, un 20 % inferior al saldo de $25,350.12 millones de 2022.
Si al monto se incorporan las obligaciones de pensiones, como se realizaba anteriormente y que al término de 2023 superaban los $9,494.5 millones, los compromisos superan los $29,592.2 millones en 2023. Esto equivale a un 82.8 % del PIB estimado para el año pasado.
Respecto al saldo al término de 2019, la deuda pública ha aumentado $9,793.8 millones en la administración de Bukele.
Otros indicadores sensibles de la economía
Remesas: en 2019 sumaron $5,656.2 millones y para 2023 representaron $8,181.8 millones, un aumento de $2,525.6 millones (44.6 %). Este ingreso es exclusivamente gracias a los salvadoreños residentes en el exterior.Exportaciones: pasaron de $5,905 millones a $6,498.1 millones entre 2019 y 2023, un aumento de $593.1 millones (10 %). Los envíos de bienes dependen de la capacidad de producción interna, así como de la demanda del mercado internacional.
Déficit fiscal: pasó de $703.8 millones, equivalente a un 2.7 % del PIB, en 2019 a $787.6 millones, un 2.3 % del PIB, en 2023. Sin embargo, el dato de 2023 no incluye las obligaciones de pensiones.
