Conformado por 13 subsectores, la manufactura es considerada el “motor” de la economía salvadoreña, con una participación de un 90 % de las exportaciones y un 40 % del empleo formal. Sin embargo, cayó en decrecimiento en el segundo trimestre de 2022 y se mantuvo así hasta el tercer trimestre de 2024, con caídas que oscilaron de entre -0.12 % a un -6.51 %.
A lo largo de 2024 registró una contracción de un -2.81 % en el primer trimestre, para seguir en -0.12 % en el segundo y un -0.78 % en el tercero, mientras que en el cuatro cambió la tendencia y creció un 2.83 %.
El respiro del cuarto trimestre no fue suficiente para recuperar los maltrechos resultados y la industria manufacturera cerró en 2024 por tercer año consecutivo en decrecimiento.
De acuerdo con el BCR, en 2021 registró un fuerte crecimiento de un 11.74 % por la recuperación económica tras el bache de la pandemia de covid-19. En 2022 cayó un -3.04 %, para continuar en 2023 en -3.98 % y en 2024 cerró en -0.24 %.
Caída en exportaciones
La manufactura incluye sectores como textil y confección, alimentos, bebidas, papel y cartón, farmacéutico, metalmecánica, calzado y electrónica, cuya producción atiende el mercado local o se destina para exportación.Según el BCR, si se excluye la maquila, las exportaciones de la industria manufacturera cerraron 2024 con un crecimiento de un 2 % por el buen desempeño de productos alimenticios (+ 7.4 %), fabricación de caucho y plástico (8.3 %), y sustancias y productos químicos (10.3 %).
Las exportaciones de maquila, en tanto, cerraron con una caída de un 11.7 % tras acumular exportaciones de $865.7 millones. En este segmento, los envíos de prendas y complementos de vestir de punto registraron una contracción de un -18.9 %, seguido de una disminución de un -16.8 % de los condensadores eléctricos.
El BCR recordó que la demanda de productos textil y vestuario en Estados Unidos estuvo comprimida la mayor parte del año. Según el portal textalks.com, los compradores estadounidenses cambiaron el patrón a compras en línea de proveedores asiáticos, pues los despachos desde Bangladesh, México y Camboya aumentaron.