Hay un popular refrán que dice “chequera mata galán”, para referirse que el poder del dinero es más fuerte que la belleza. Algo así parece estar sucediendo entre Venezuela y Estados Unidos. Repentinamente, la administración Biden ha levantado todas las sanciones a la dictadura de Nicolás Maduro en tiempos de crisis en Medio Oriente, dejando de lado todos los reclamos de democracia, derechos humanos, narcotráfico y hasta una orden de detención contra el cuestionado gobernante venezolano. Chequera petrolera mató democracia.

Las promesas de Maduro es que va a permitir elecciones libres, pero esas promesas seguramente caerán en saco roto, el regimen venezolano suele hacer ese tipo de ofrecimientos cuando está ahogado económicamente y luego inventa pantomimas para no cumplir lo ofrecido. La democracia nunca ha estado ni el diccionario ni en la práctica del chavismo.

El acuerdo parece ser una burla a los millones de venezolanos perseguidos por el régimen, incluyendo prominentes líderes como Leopoldo López, Juan Guaidó o María Corina Machado, una burla contra los más de siete millones de venezolanos exiliados.

Los venezolanos han perdido todo con el chavismo -su patria, su democracia, su libertad, su paz- y que Estados Unidos siga pactando con ese regimen es vergonzoso, desastroso para los pueblos que luchan por democracia y sufren persecución política en la región como Cuba o Nicaragua. Ya veremos a Maduro burlarse de este acuerdo en los próximos meses y seguramente haciendo trampa en el venidero proceso electoral.