Pero en este caso, la Policía Nacional Civil ha detenido a un sospechoso del homicidio de la menor de siete años y cuyo cuerpo fue encontrado el martes en la mañana en una zona verde de la colonia La Campanera, un populoso vecindario de Soyapango.
Las autoridades atribuyen el móvil del hecho a “una intención sexual que deriva en el asesinato” de la menor y aseguran que tienen prueba documental, testimonial y científica contra el sospechoso quien presuntamente privó de libertad a la menor el lunes por la tarde-noche, la mantuvo encerrada en su casa y luego la habría asesinado.
El sospechoso del asesinato de la niña tiene antecedentes penales que datan de 2001 y 2005 vinculado con delitos contra las mujeres, según las autoridades. Lo que nos demuestra la necesidad de que los agresores sexuales tengan un registro público para prevención de las comunidades.
Más de 2,000 denuncias por agresión sexual contra niñas y adolescentes fueron reportadas por la Fiscalía General de la República (FGR) en 2022, según reveló esta semana el organismo Plan Internacional en El Salvador. Lo que nos ilustra que tristemente, se trata de un crimen recurrente que merece todo el castigo de la ley.
Esperemos que las autoridades aclaren totalmente este crimen y el sistema judicial aplique una pena ejemplarizante al culpable de tan abominable crimen para que quede de escarmiento a los agresores sexuales.