Por eso la emisión de una alerta pública de la Comisión Nacional Antidrogas (CNA) de El Salvador debe ser un profundo llamado de atención a adultos y jóvenes sobre los riesgos de que esta droga circule clandestinamente en el país y pueda traer consigo los efectos que se ven en otros países.
La alerta se derivó de una incautación de de fentalino en la frontera de El Amatillo en agosto pasado y que resultó ser un derivado del fentalino puro. En El Salvador este medicamento únicamente puede obtenerse mediante receta especial retenida y bajo estricto control de un médico.
El fentanilo, un potente opiáceo sintético hasta 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más que la morfina, tristemente ha ganado notoriedad durante los últimos años, especialmente a raíz de la pandemia de coronavirus.
Entre los años 2018 y 2021, las muertes atribuidas a sobredosis de este potente opiáceo se dispararon en más del 90% . La situación ha alcanzado proporciones epidémicas en algunos sectores de la sociedad estadounidense.
El riesgo es que esta droga se encuentra en muchas formas en el mercado tales como “píldoras, polvos, pastillas, soluciones inyectables, parches y papel secante”. Lo dramático es que aunque es muy apetecida por menores de edad y adolescentes, también hay muchos adultos afectados y además hay una oferta de productos falsificados de contrabando que agrava aún más la situación.