Hamás atacó a civiles que celebraban una fiesta y las autoridades hablan de 250 personas asesinadas, además el secuestro de más de 100 personas, incluyendo muchas mujeres que pueden verse brutalmente maltratadas por los palestinos, según vídeos difundidos ampliamente en redes sociales.
Unas mil personas -600 en suelo israelí y más de 400 en Gaza- habían muerto en los primeros dos días de guerra entre Israel y Hamás.
Respaldados por Irán, Hamás ha sido declarada organización terrorista por Estados Unidos, Israel, Japón, Canadá, Australia, la secretaría general de la Organización de Estados Americanos (OEA); Egipto y Paraguay. La Unión Europea también la consideró organización terrorista desde 2003, aunque su Tribunal de Justicia apeló esta decisión y aún no hay una decisión definitiva.
La zona ha sufrido seis guerras en los últimos 15 años y la represalia israelí sobre Gaza ya es contundente, al grado que el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, aseguraba ayer que la respuesta militar al ataque de Hamás en territorio israelí “se recordará durante los próximos 50 años”.
Y ese es el otro peligro, que el contraataque israelí traiga enormes pérdidas de vidas civiles palestinas en Gaza. Un portavoz de Hamás hablaba de que más de 20 mil palestinos se vieron obligados a huir de sus casas, debido a los bombardeos. Esperemos que este conflicto no escale a mayores proporciones y logre detenerse pronto.