El director de Protección Civil hasta ha habaldo de “El ‘Súper Niño”, la versión más aguda del fenómeno atmosférico natural, donde los océanos presentan temperaturas más cálidas que el promedio del Océano Pacífico central y oriental, cerca del Ecuador, reduciendo la formación de precipitaciones.
Está claro que si hay menos lluvias nos afectará en muchos sentidos: el abastecimiento de agua para consumo, el abastecimiento de agua para riego y como consecuencia, una afectación en la producción agropecuaria y eso trae consigo inseguridad alimentaria.
Y si se pronostica que el “Súper Niño” nos traerá más calor, entonces hay que advertir que eso puede traer problemas de salud.
Pero lo más complicado es que como el fenómeno no es único de El Salvador, nos puede traer complicaciones en las importaciones de alimentos de la región, ya que dependemos de granos básicos, carnes, lácteos, verduras, legumbres y frutas de nuestros vecinos centroamericanos.
De manera que hay que prepararse a enfrentar esta situación para evitar una crisis alimentaria, para evitar la especulación en el precio de los alimentos ante el temor de las pérdidas en las cosechas. Lamentablemente esta situación no será exclusiva del próximo año debido al cambio climático que nos seguirá afectando por muchos años más y puede traer muchas consecuencias más.