La declaración de la Embajada estadounidense se da en medio de una de las peores oleadas migratorias que sufre el continente y que ha llevado a declarar emergencia nacional a Panamá, Costa Rica, Honduras y México.
Muchos de los migrantes están motivados por situaciones de índole personal o por la agobiante situación de sus países que se refleja en sus nacionalidades: Cuba, Venezuela, Nicaragua, Haití, Ecuador, Honduras, suelen figurar entre los primeros países con migración irregular.
Pero, lamentablemente, muchas de esas oleadas migratorias son fruto de una cadena de información que incluso provienen de la misma dinámica política-electoral por la que pasa Estados Unidos.
Uno de cada cinco migrantes centroamericanos cree erróneamente que la frontera está abierta en Estados Unidos y un 25 % creyó la falsa afirmación de que el gobierno de Biden “está tendiendo una alfombra de bienvenida” y que la “frontera está abierta de par en par”, según una encuesta a residentes centroamericanos realizada por BSP Research para America’s Voice.
Eso nos da una idea del complejo problema de la migración irregular y de cómo está alentándose por la desinformación en redes sociales.