Un equipo de observadores de la Asociación Nacional de Regidoras, Síndicas y Alcaldesas Salvadoreñas denunciaba ayer que detectó 135 hechos de violencia, incluso física y sexual, contra mujeres involucradas en la política durante las elecciones presidencial y legislativas celebradas el pasado domingo 4 de febrero.

Un 35 % de las mujeres agredidas fueron votantes, el 19 % de los casos de violencia se ejercieron contra simpatizantes de un partido político y el 21 % contra un integrante de Junta Receptora de Votos (JRV). En menor cantidad, las agredidas fueron representantes de los partidos políticos, periodistas, observadoras, funcionarias públicas y candidatas.

Hay una actitud ofensiva de parte de algunos hombres que nunca aprendieron el respeto hacia sus semejantes y mucho menos hacia las mujeres. Pensar diferente no puede ser motivo de ofensa o de ataque contra ningún ser humano y mucho menos de agresiones verbales contra las mujeres.

La mayoría de las agresiones fueron cometidas por hombres, integrantes de partidos políticos y organismos electorales temporales. Los tipos de violencia más frecuente fueron psicológica y emocional (74 %), violencia simbólica (17 %), violencia sexual (6 %) y, en menor cantidad, violencia física (3 %). Un 92 % de las agresiones fueron cometidas dentro de los centros de votación.

Son denuncias preocupantes que deben llamarnos a la reflexión como sociedad y deben constituir un llamado de atención a toda la clase política para que no toleren estas conductas de parte de nadie.