Quejarnos no es suficiente, hay que trabajar duro para superar las dificultades. Mucho ha mejorado en temas como la seguridad pública, pero tenemos enormes desafíos económicos, sociales, institucionales y de otros muchos ámbitos de la vida nacional.
Albert Einstein, el genio científico y filosófico del Siglo XX decía que “locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes”. La frase es apropiada para iniciar este nuevo año, tomando en cuenta nuestra realidad. Hay que afrontar la situación del país con mucho realismo, sin pesimismos extremos ni optimismos tontos.
El país es de todos y tenemos que encontrar espacios de armonía y convivencia en la que todos empujemos la carreta juntos, sin exclusiones ni imposiciones. Viendo al futuro para que todos avancemos y superemos las dificultades porque el país precisa del esfuerzo de todos.
No debemos darnos por vencidos, más allá de las diferencias políticas, El Salvador vale la pena y tenemos que tener una actitud valiente y decidida para avanzar, para alcanzar la tan ansiada estabilidad económica, atraer inversiones, generar seguridad jurídica, preservar nuestros valores democráticos y mantener a raya las horribles amenazas del crimen organizado, las pandillas y el narcotráfico.