La inédita acusación contra casi medio millar de cabecillas de la pandilla Mara Salvatrucha, abre un precedente judicial relevante en la persecución del crimen organizado en El Salvador.

La acusación de la Fiscalía incluye a 24 mareros de ranfla histórica, 49 de la ranfla “en la libre” y 165 mareros de la ranfla “en penales”, además de 254 corredores. De igual forma son procesados 84 mareros de forma ausente. Juntos están señalados de cometer 37,402 hechos delictivos entre el 2012 a 2022 en El Salvador.

Además, la acusación, que consta de 5,000 páginas, detalla que todos son acusados por los delitos en su calidad de ser los autores intelectuales, es decir, quienes ordenaron los hechos. La Fiscalía los procesa por 500 homicidios, entre ellos, homicidios de agentes de la Policía Nacional Civil, miembros de la Fuerza Armada, y jueves y fiscales.

Está claro que esta estructura causó un profundo daño a la sociedad salvadoreña y especialmente a los sectores más desposeidos donde cometían toda clase de desmanes y abusos contra la población honrada y trabajadora, además de causar un profundo perjuicio a negocios desde tiendas de colonias hasta grandes empresas.

Es de esperar que la Fiscalía pueda probar cada una de sus acusaciones y se logre una condena ejemplar contra una banda criminal que arrodilló a un país y que alentó la peor ola de violencia en décadas, creyéndose dueños de la vida de los salvadoreños.