La embajada de los Estados Unidos anunciaba la semana pasada una inversión de $28 millones para un programa de empleabilidad juvenil que busca fortalecer las capacidades laborales a 12,000 personas y crear al menos 4,000 empleos nuevos, en los próximos cinco años. Se trata de una apuesta positiva para el país y un buen ejemplo de cooperación internacional.

El programa Habilidades para el Empleo apoyará en la formación técnica, en el trabajo en equipo, manejo de resolución de conflictos y emocionales, así como formar en temas como puntualidad, incorporación al sector privado en la promoción de la fuerza laboral, facilitación de ofertas de empleo y fortalecimiento de las instituciones que apoyan en estos procesos. Como vemos, son habilidades fundamentales para la vida y para desempeñarse en un buen empleo.

Este tipo de programas además busca evitar la migración de jóvenes talentosos que muchas veces se ven obligados a migrar por la falta de oportunidades. En la medida que el país desarrolle este tipo de opciones y los jóvenes encuentren empleos, dejaremos de ver la fuga de talentos y cerebros que hemos tenido por las últimas cuatro décadas.

Pero una cosa adicional es importante en este programa que desarrollará USAID, y es la alianza entre empresas, centros de formación y educación, además de que el sector privado hará aportes económicos.

Si el país logra que la cooperación de los países amigos se encarrile en proyectos como estos y se apoya a muchos más jóvenes, no solo se ganará una mano de obra cada vez mejor calificada, sino que estaremos evitando la migración y la separación de familias.