En el hospital Rosales se brindan servicios a pacientes con enfermedades crónicas y es el único a nivel nacional donde se atienden todas las especialidades en salud, razón por la cual algunos médicos no estaban de acuerdo que fuera habilitado para personas positivas con COVID-19.
Sin embargo, fue habilitado un gripario en el área de Emergencias, pero debido a la cantidad de pacientes, el sanatorio cuenta ahora con seis de estos para la atención de personas contagiadas con el nuevo coronavirus o con sospechas de la enfermedad.
Según el personal que pidió anonimato, no solo hay una gran cantidad de pacientes que llegan con síntomas de COVID-19, sino que hay varios contagios entre el personal sanitario al interior del hospital.
“Eso ha perjudicado en muchas formas a este hospital, porque muchos empleados han contraído la enfermedad, incluyendo especialistas, por ejemplo en la Unidad de Cuidados Intensivos están dos jefes, el de Cardiología y Neurología”, afirman.
Los contagios entre el personal de primera línea se han venido registrando desde hace algún tiempo, los profesionales indican que eso ha inclinado que persista la disminución del personal sanitario en este momento.
En algunos servicios indican que hay médicos residentes incapacitados por COVID 19, también hay enfermeras y médicos de staff.
“Se podría decir que estamos trabajando con la mitad de la gente, porque también las enfermeras han contraído ese problema. Bueno, hay un nefrólogo que está delicado desde hace bastantes días en Cuidados Intensivos”, mencionan.
Detallan que hasta el momento, los profesionales médicos cuentan con equipo de protección, guantes y mascarillas; de hecho, explican que cada semana reciben insumos para brindar sus atenciones en algunos servicios, pero aclaran que desconocen la situación en otras áreas.
También aseguran que el área de emergencia pasa llena y señalan que “la atención para los pacientes con enfermedades crónicas está bien disminuida”.
A pesar que no dejan de llegar pacientes, destacan que hay muchos que “no llegan a pasar la consulta porque tienen miedo, el problema es que ese tipo de pacientes no pueden dejar sus consultas, porque se ponen mal de la enfermedad que tienen”.
Disminución de transfusiones
Además de los contagios entre el personal sanitario, en el hospital Rosales también se ha reportado una disminución de las transfusiones sanguíneas en diferentes servicios, debido a la escasez de sangre por falta de donadores, ya que la suspensión del transporte público ha impedido que los salvadoreños puedan llegar a donar.
“Está disminuido el personal, están disminuidas las transfusiones, en ese sentido es bien difícil el trabajo de nosotros, porque además ha habido pacientes que se han contaminado”, señalan.
Precisan que se ha tenido que enviar a pacientes con enfermedades crónicas a los griparios y revelan que algunos han fallecido.
En mayo pasado, otros profesionales que pidieron anonimato informaron a este matutino la escasez de plaquetas y fármacos para pacientes de Hemato-Oncología, algunos de ellos estaban comprando sus medicamentos para cumplir con sus quimioterapias.
En aquel momento se reveló que el hospital Rosales carecía de Mitoxantrona, Ácido folínico, 5- Fluorouracilo, Fludarabina, Citarabina de 100 miligramos, Oxaliplatino e Ifosfamida; además de algunos antibióticos, entre ellos Imipenem, Meropenem y Vancomicina.
Al consultar sobre el problema, otros profesionales indicaron que “no ha cambiado mucho el problema”, porque hay medicamento que no puede ser adquiridos.
