"¡Gracias Presidente Bukele, de El Salvador, por acoger a los criminales a quienes la administración corrupta de Joe Biden permitió tan estúpidamente entrar a nuestro país, y darles un lugar tan maravilloso para vivir!", escribió Trump en su cuenta de red social Truth Social.
El presidente Bukele respondió poco después: "Agradecido por sus palabras, presidente Trump. ¡Juntos adelante!", con dos emojis de las banderas de Estados Unidos y El Salvador.

La mañana de este lunes, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció que la noche del domingo enviaron a otros 17 miembros del Tren de Aragua y de la Mara Salvatrucha (MS-13) a El Salvador, dos semanas después del primer envío de 261 presuntos miembros de ambas organizaciones que han sido declaradas terroristas en el país del norte.
Más tarde el presidente Bukele aseguró que los enviados son “asesinos confirmados y delincuentes de alto perfil”, además dijo que al menos seis de ellos son violadores de niños.
El pasado 16 de marzo, El Salvador recibió tres vuelos procedentes de Estados Unidos que traían consigo a 238 venezolanos, supuestos miembros del Tren de Aragua, y 23 salvadoreños, miembros de la MS-13, todos fueron enviados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una cárcel que ha sido publicitada por el gobierno salvadoreño, como la más segura de la región.
El envío ocurrió luego que el presidente Donald Trump invocara la ley de Enemigos Extranjeros y expulsara a los supuestos maleantes. Esto ocurrió cuando una noche antes, un juez federal había suspendido la ejecución de esta ley por unos días.
Un limbo legal inició desde entonces, porque abogados en Estados Unidos cuestionaron la legalidad de ese envío además que abogados de migrantes expusieron que algunos de los venezolanos enviados a El Salvador no pertenecen al Tren de Aragua. El gobierno venezolano acusó a El Salvador de mantener secuestrados a 238 de sus ciudadanos y envió abogados a la Corte Suprema de Justicia salvadoreña a alegar por ellos.
Mientras tanto, las autoridades estadounidenses señalaron haber hecho una revisión de los perfiles de los detenidos.