Una malla ha sido colocada sobre el Palacio Nacional como protección ante una posible detonación de dinamita, en la demolición del edificio de la Biblioteca Nacional. / Gabriel Aquino

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Avisan a vendedores del Centro que no podrán vender dos días por demolición de Biblioteca La construcción de una nueva biblioteca forma parte de los seis proyectos de cooperación que prometió China al gobierno de Nayib Bukele, en diciembre de 2019, durante su visita al mandatario Xi Jinping.

Gabriel Aquino

miércoles 24, noviembre 2021 • 5:48 pm

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Aunque no les han dado fecha, los vendedores de los alrededores de la avenida Cuscatlán y Monseñor Romero, en el Centro Histórico, aseguraron que la Alcaldía de Salvador les informó que no podrán vender durante dos días, cuando empiecen los trabajos de demolición del edificio de la Biblioteca Nacional.

Lo anterior es debido a que usarán dinamita para los trabamos de demolición del edificio ubicado frente a la plaza Gerardo Barrios.

Según los rumores se supone van usar dinamita, ahí nos dijeron que nos van avisar, pero no nos han dicho nada; se supone que (hoy) en la noche lo van a hacer para que nadie salga herido, pero que al siguiente día no nos iban a dejar entrar porque el polvo nos puede hacer daño. Nos dijeron que a los vendedores no nos iban a dar acceso por lo menos dos días cuando pase eso”. Rocio Rodríguez, vendedora de sodas y churros.

Una estructura de madera también recubre la estatua de Gerardo Barrios en la plaza Cívica, frente a la Biblioteca Nacional. / Gabriel Aquino.

Rodríguez explicó que no se tiene fecha para el inicio de los trabajos, pero que algunos compradores les preguntan frecuentemente qué día será la demolición para grabarlo, ya que para ella los salvadoreños son “curiosos” y esperan captar  el momento cuando “se desplomen todos esos edificios”.

Ciudadanos chinos están en el lugar y según los vendedores, ellos se comunican a través de Google Traductor; les han dicho que la detonación sería este 24 de noviembre. / Gabriel Aquino.


"Los chinitos" y el traductor de Google

Dolores Chacón es una vendedora de los alrededores de la Biblioteca Nacional, ella junto a su abuelo venden frutas y periódicos a los visitantes de la zona, y relató que sus últimos clientes son los trabajadores chinos que construyen la nueva biblioteca.

No hablan español y para comunicarse utilizan el traductor de Google en sus teléfonos.

Los chinitos vienen y compran frutas, aquí a la par compran almuerzos y pues como ellos no hablan nada de español con Google Traductor así se comunican con nosotros”. Dolores Chacón, vendedora de fruta en el centro. 

Chacón quien explicó que los trabajadores  de china les han comentado que la noche de este miércoles 24 de noviembre, serán las detonaciones en la Biblioteca.

Los amigos chinos nos dijeron que ahora en la noche va ser (la detonación) para que nadie salga herido o algo; ellos cuando vienen a comprar les logramos sacar la plática ya ahí nos cuentan”. Rocio Rodríguez, vendedora de sodas y churros.

Esta semana, el Gobierno colocó una malla sobre el edificio del Palacio Nacional y otra estructura de madera protege la estatua de Gerardo Barrios, en la plaza frente al edificio de la Biblioteca Nacional.

La Avenida Cuscatlán y Monseñor Romero están cerradas debido a un muro perimetral que rodea el edificio de la Biblioteca Nacional. / Gabriel Aquino.

El proyecto

La Biblioteca Nacional de El Salvador o Biblioteca Nacional Francisco Gavidia,​ fue fundada durante la administración pública de presidente Francisco Dueñas el 5 de julio de 1870. A lo largo de la historia, sin embargo, ha ocupado distintos puntos de San Salvador.

El edificio que será destruido estaba originalmente destinado al Banco Hipotecario de El Salvador, que fue inaugurado el 16 de enero de 1964. Sin embargo, tras el terremoto de 1986, quedó gravemente dañado.

La construcción de una nueva biblioteca forma parte de los seis proyectos de cooperación que prometió China al gobierno de Nayib Bukele, en diciembre de 2019, durante su visita al mandatario Xi Jinping.

El edificio histórico será reemplazado por una nueva construcción, que albergará la misma Biblioteca, pero intervenida con $54 millones de la cooperación China.