Los salvadoreños en Estados Unidos enviaron $22.08 millones diarios en promedio en los primeros dos meses de 2025 en concepto de remesas, según el Banco Central de Reserva (BCR).

La institución reporta que, entre enero y febrero, se recibieron $1,303 millones en remesas procedentes de Estados Unidos, donde vive la mayor comunidad de salvadoreños en el exterior. Esto significa que en promedio se canalizaron $22.08 millones en los primeros 59 días del año.

Esta cifra es mayor en 18 % en comparación con el promedio registrado en igual período de 2024, cuando fue de $18.7 millones diarios.

Ese dinamismo responde a un fuerte crecimiento de un 15.5 % ($175.3 millones) registrado solo en las remesas que ingresaron desde la gran economía del mundo, que además representaron el 92.6 % del total captado.

Según el BCR, las remesas globales totalizaron $1,406.4 millones y crecieron un 14.2 % en relación con igual período de 2024, la mayor tasa registradas desde 2021 cuando hubo un repunte tras la pandemia de covid-19. Analistas y economistas han explicado que este desempeño está relacionado con el temor de los salvadoreños en EE. UU. de ser deportados por el gobierno de Donald Trump.


Rol en la economía

Las remesas son el principal ingreso de divisas de la economía salvadoreña, superior incluso a las exportaciones, el turismo y la inversión extranjera. El Censo de Población 2024 reveló que un 26.8 % de los hogares recibe este tipo de ayudas, equivalente a 514,739 de los más de 1.92 millones de las familias que viven en El Salvador.

Además, son un importante estímulo para la economía, ya que un 98.4 % de lo ingresado en los primeros dos meses del año se destinó al consumo y un 1.6 % a la inversión.

A febrero, según el BCR, las remesas para consumo totalizaron $1,384.9 millones, equivalente a un crecimiento de un 13.8 %, mientras que para inversión sumaron $22.5 millones, con una variación de un 49.3 %.

Las remesas son un reflejo de las olas de migración. De acuerdo con estudios del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), El Salvador ha sufrido cuatro etapas en los últimos 100 años.

La primera entre 1920 y 1969, cuando miles de salvadoreños salieron de las zonas rurales por falta de tierras y empleos, y algunos migraron a plantaciones de banano en Honduras; la segunda ocurrió de 1970 a 1979 por la violencia de los gobiernos militares; y la tercera de 1980 y 1991 por el conflicto armado. La cuarta ola está relacionada con la falta de empleo e ingresos, así como la violencia ejercida por las pandillas en las últimas décadas.