De manera virtual fueron impartidas las 160 horas de formación en habilidad blandas para el trabajo y de habilidades técnicas básicas relacionadas con el sector comercio. Foto: Cortesía


El Programa Jóvenes en Progreso, enfoca sus esfuerzos en la formación tanto de habilidades técnicas básicas como blandas de jóvenes de zonas vulnerables del país, con el fin, de brindarles herramientas para incorporarse al mercado laboral, lo que contribuye a prevenir la migración irregular.

Cada año miles de personas de Honduras, Guatemala y El Salvador, intentan huir o migrar a los Estados Unidos, muchas veces con el apoyo de traficantes ilegales de personas, entre los cuales se pueden ver cada vez más niños y jóvenes. Según el control fronterizo de EE. UU. más de 45 mil jóvenes y niños no acompañados lo intentan anualmente, esto debido a los problemas de violencia, inseguridad y falta de oportunidades en sus comunidades.

Por otro lado, muchos jóvenes en El Salvador no cuentan con una perspectiva de futuro, ya que tienen solamente un acceso limitado a oportunidades de formación y empleo. Esto se debe, entre otras cosas, a un menor número de ofertas flexibles de educación y una escasa armonización entre el ámbito educativo y el mercado laboral.

El año pasado, Súper Selectos y Fundación Calleja concretizaron una alianza con el programa Alternativas de GIZ, que permitió la atención de 85 jóvenes, con el objetivo principal de brindar capacitación y fortalecer las habilidades para la empleabilidad de quienes lo cursaban, para con esto combatir la migración irregular.

Los grupos beneficiados con este programa fueron miembros de la comunidad y jóvenes que se gradúan de los centros escolares beneficiados por la Fundación Calleja, a quienes se les impartieron 40 horas de formación técnica básica en el área comercial y 120 de habilidades blandas, que muchas veces son las que hacen la diferencia a la hora de optar por un empleo o permanecer en este por largo tiempo.

Para este año, se ha trabajado con un grupo más, siendo este el número cuatro, el cual está compuesto por 22 jóvenes, de los municipios de Santiago de María, Santa Rosa de Lima, San Miguel, Jiquilisco, Morazán y El Carmen, de los departamentos La Unión, Usulután, San Miguel y Morazán. En esta ocasión, además de Alternativas de GIZ se sumó a la alianza la ONG EDUCO, brindando apoyo para la formación de los jóvenes.

Debido a la pandemia de COVID 19 que se enfrenta, esta vez la capacitación inició de manera presencial pero tuvo que culminarse con una modalidad diferente, para cumplir con las medidas de bioseguridad, de manera remota por medios digitales.

Para asegurar que los jóvenes pudieran recibir la formación, se les apoyó con paquetes de internet que les permitieran acceder a sus clases, además se les benefició con un paquete alimenticio para apoyarles durante estos días difíciles a causa de la pandemia.

Al graduarse los estudiantes, se sometieron a los procesos de selección de personal de Súper Selectos, empresa tractora de esta iniciativa, donde 8 de ellos fueron contratados en diferentes sucursales de la cadena de supermercados. Ellos vienen a sumarse a los 28 jóvenes graduados del programa que se incorporaron a la fuerza laboral de la empresa el año pasado.

“Súper Selectos y Fundación Calleja mantenemos el compromiso de contribuir de manera activa con las comunidades en las que operamos, sobre todo en momentos como el que atravesamos actualmente, por lo que no dudamos en buscar los mecanismos para continuar este año con nuestro programa Jóvenes en Progreso, un programa integral de empleabilidad juvenil, desarrollado en alianza con el Programa Alternativas de GIZ. Nos motiva grandemente conocer que varios de los jóvenes que participaron en nuestro programa, ahora cuentan con un empleo formal dentro de esta gran familia de Súper Selectos”, comentó Clara Rodríguez, gerente de Fundación Calleja y Comunicación Institucional Súper Selectos.

El Programa Jóvenes en Progreso, enfoca sus esfuerzos en la formación de habilidades técnicas básicas como blandas de jóvenes de zonas vulnerables. Foto: Cortesía