Desde una silla de ruedas, el excoronel Inocente Orlando Montano Morales, de 77 años de edad, se dirigió al tribunal de la Audiencia Nacional Española en su derecho de última palabra.

"Me ha repugnado tantas mentiras que se han dicho contra mi persona, contra mi promoción, en contra del Gobierno de El Salvador", dijo Montano a los jueces que decidirán si lo condenan o no por la masacre de los cinco sacerdotes jesuitas españoles.

Lea también: Exteniente ratifica que Alto Mando de FAES ordenó asesinato de los jesuitas



El excoronel inició su declaración dando el pésame a la familia de los sacerdotes jesuitas, asesinados en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas el 16 de noviembre de 1989; dijo que nunca había tenido la oportunidad de externarles su pésame.

"En cierta forma, yo consideraba al padre (Ignacio) Ellacuría un amigo, porque le ayudé a sacar personas que habían sido detenidas", dijo el único acusado de la masacre.

 

Sin embargo, eximió de responsabilidades sobre el asesinato a todo el Alto Mando de a época, defendió que La Tandona no es una organización terrorista "sino una organización social", que sigue activa, y que se reúne todos los años en diciembre "a celebrar cumpleaños".

Ayer, la fiscalía pidió al tribunal que La Tandona sea declarada una organización terrorista, dado los señalamientos por cometer violaciones a los derechos humanos en las matanzas de El Sumpul, El Mozote, y jesuitas.

Puede interesarle: Fiscalía española dice“La Tandona” es un grupo terrorista

Montano dijo que él nunca acusó al padre Ellacuría y que lo consideró una persona "muy correcta". Reconoció que el padre prometió ayudar a conseguir la paz y negó que La Tandona estaba en contra de terminar la guerra.

"Juro al tribunal, ante ustedes y ante Dios que no estoy mintiendo; en ningún momento participé en una reunión para asesinar a los jesuitas", señaló el exmilitar.

El exmilitar dijo que busca justicia y si el tribunal lo condena, aceptará la pena. La Fiscalía española pidió al tribunal que lo condena a 150 años de cárcel, por el asesinato del padre Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes, Juan Ramón Moreno y Amando López.