"Anoche, en una exitosa operación antiterrorista con nuestros aliados en El Salvador, el ejército de Estados Unidos transfirió a un grupo de 17 criminales violentos de las organizaciones Tren de Aragua y MS-13, incluidos asesinos y violadores", anunció Rubio en una publicación en inglés en su cuenta de red social X.
Rubio no individualizó cuántos de los enviados son miembros de la MS-13 y cuántos son venezolanos. Sin embargo, si agradeció al gobierno salvadoreño y al presidente Nayib Bukele por "su incomparable colaboración para hacer que nuestros países sean seguros contra el crimen transnacional y el terrorismo", dice la publicación. Con el nuevo envío ya suman 271 privados de libertad que Estados Unidos envía a El Salvador.
El presidente Nayib Bukele, confirmó la llegada de los 17 deportados y aseguró que son miembros del Tren de Aragua y de la Mara Salvatrucha (MS-13), a los que calificó de “asesinos confirmados y delincuentes de alto perfil”, además confirmó que al menos seis de ellos son violadores de niños. Asimismo, en la misma publicación, Bukele enfatizó que “esta operación es un paso más en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado”.
El pasado 16 de marzo, El Salvador recibió tres vuelos procedentes de Estados Unidos que traían consigo a 238 venezolanos, supuestos miembros del Tren de Aragua, y 23 salvadoreños, miembros de la MS-13, todos fueron enviados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una cárcel que ha sido publicitada por el gobierno salvadoreño, como la más segura de la región.
El envío ocurrió luego que el presidente Donald Trump invocara la ley de Enemigos Extranjeros y expulsara a los supuestos maleantes. Esto ocurrió cuando una noche antes, un juez federal había suspendido la ejecución de esta ley por unos días.
Un limbo legal inició desde entonces, porque abogados en Estados Unidos cuestionaron la legalidad de ese envío además que abogados de migrantes expusieron que algunos de los venezolanos enviados a El Salvador no pertenecen al Tren de Aragua. El gobierno venezolano acusó a El Salvador de mantener secuestrados a 238 de sus ciudadanos y envió abogados a la Corte Suprema de Justicia salvadoreña a alegar por ellos.
Mientras tanto, las autoridades estadounidenses señalaron haber hecho una revisión de los perfiles de los detenidos.