Así lucía la vida diaria en Kandahar: poco antes de la llegada de los talibanes. Foto Juan Carlos

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Un salvadoreño en Afganistán: Mi salida y el futuro que depara a los afganos En la última parte de su relato, el fotoperiodista salvadoreño, Juan Carlos, relata cómo salió de Afganistán y reflexiona sobre las causas de aquella catástrofe, lo que viene y sus temores sobre el país centroasiático. Así lo relató a Diario El Mundo

Álvaro Cruz Rojas

miércoles 17, noviembre 2021 • 5:56 am

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Yo ya salí de Afganistán, ya regresé a El Salvador. A veces tenes que tomar esa decisión porque se vuelve peligroso no solo físicamente, sino mentalmente. Se estaba volviendo complicado salir. En esta situación eran bien limitadas las opciones de salida, cambiaban la situación todos los días.

Cerraron las fronteras de Pakistán y Uzbekistán, se estaban volviendo las opciones hasta en términos económicos. Logré a través de la revista Der Spiegel, logré ser rescatado en un vuelo a través de Catar, que estaban ayudando a evacuar a afganos. De esa manera logré salir hacia Catar y desde allá llegué a El Salvador.

Fue una decisión difícil, una sensación de alegría y de tristeza por lo que se estaba viviendo ahí. Pero emocionado de regresar a ver a la familia después de tres meses de estar en ese ambiente".

Pienso regresar el próximo año y veremos cómo sigue la situación y qué pasa.

Lo que viene

El último mes, hay ciertos sectores del Norte donde se prevé una sequía, y la ayuda extranjera a esa zona se hace díficil. Va a haber mucha hambre y mucho frío ya que el Talibán aún no tiene un plan cómo gobernar, no hay presupuesto, no hay dinero, esperan ser aceptados como gobierno y recibir ayuda extranjera para resolver el caos que existe. Va a haber una escasez de comida más grave de lo que había.

Una imagen de Kabul, un poster dañado del expresidente afgano,  Ashraf Ghani, quien renunció ante el avance talibán y abandonó el país./Foto Juan Carlos 


Tienen un problema de electricidad, la mayoría la obtienen de Tajikistán y no la han pagado en los últimos meses, desde que tomaron el poder, así que hay mucha preocupación de eso.

Aquí puede ver más sobre Juan Carlos: www.juancarlosphotos.com

El Programa Mundial de Alimentos tiene temor de que habrá una crisis humanitaria, habrá hambre y están llevando comida donde antes no necesitaban. Todos están sufriendo desde el punto de aspecto económico, la moneda se ha caído.

El Talibán ha congelado el dinero y los afganos solo pueden sacar $200 semanales de la cuenta del banco, tengas lo que tengas, entonces es bien limitante. Si eres un empresario solo puedes sacar un 25% al mes, con un límite de $25 mil. De esa manera logran que la gente no saque todo el dinero y se vaya.

Todo está más caro, la gasolina, los alimentos están más caros.

Los afganos son familias numerosas, de siete o más, padres de cuatro hijos o más y a veces hay que cuidar de los abuelos.

Ahora el temor es qué vamos a hacer y el Talibán no tiene idea de cómo van a gobernar.

Aparte de que tienen el problema de la presencia del Estado islámico (Isis o Daesh) que ha hecho más evidente su presencia, con los ataques en el aeropuerto y en mezquitas chiitas, en Kandahar, Jalalabd y Kabul.

Un soldado afgano en el frente de guerra en Kandahar, antes de la llegada de los talibanes. Los afganos temen que haya nuevos conflictos./Foto Juan Carlos

Pensaron que ya no iban a vivir con el temor de coches bombas, pero parece que sigue, es parte de cómo opera Isis o Daesh. Otra de las preocupaciones del afgano que no quiere otra guerra.

El que siempre pierde en esto es el afgano común y corriente y la mujeres que han retrocedido.

Todo esto es la vida actual del afgano. Habrá problemas porque no saben cómo harán para comer, no hay trabajo porque muchos dependían de sus trabajos en el Gobierno y ya no hay gobierno.

Hay un trabajador del gobierno que iba a trabajar pero no le pagaban. Cuando lo conocí ya había vendido sus muebles y estaba vendiendo su refrigeradora, la lavadora. Había vendido varias cosas para alimentar a su familia.

Los afganos temen otra guerra por la presencia de Isis o Daesh, y que haya un levantamiento y vuelvan a caer en el mismo. El  otro temor es que Talibán está tratando de mostrarse más moderado y moderno para lograr apoyo y luego volver a ser el mismo de hace 20 años.

El progreso que se dio en las mujeres, la libertad de prensa… ellos te dejan trabajar pero luego te dicen que no quieres que le des cobertura. Libertad de prensa es en base a lo que ellos piensan.

¿Qué es el futuro del país? ¿Qué va a pasar? No hay empleo. Los últimos 20 años el motor que movía la economía era el apoyo financiero de Estados Unidos y los aliados, todo eso se acabó cuando el Talibán tomó el poder y Afganistán no producía nada y el gobierno no tiene para pagar. Hay escasez en los hospitales y en todo el sector público".

Combatientes talibanes circulan por Kabul en vehículos militares. Hay mucha incertidumbre de lo que viene en Afganistán./Foto Juan Carlos.

¿Qué causó todo esto?

La principal falla del gobierno afgano fue la corrupción, subestimó el poder del Talibán. No estaban preparados para el combate y eso también tiene que ver con la corrupción. Se hablaba de que había 300 mil personas en las fuerzas armadas afganas para combatir el Talibán cuando en realidad había menos de 100 mil. Te lo dice mucho el pueblo afgano cuando hablas con ellos y te lo dice el Talibán. Tristemente ahora te lo dicen hasta los ministros que están en el exilio.

El Gobierno afgano tuvo mucha culpa de esto.

Toda la toma del país, desde julio fue un avance muy rápido. De parte de Estados Unidos fue que a pesar que sabían, dejaron que la corrupción siguiera. Salirse completamente fue la peor estrategia que tomaron.

Estados Unidos tiene culpa de no haberse quedado apoyando las fuerzas armadas afganas.

Ves cómo falló el sistema, fallas de los últimos 20 años, se le inyectó mucho dinero, el afgano siempre siguió pagando las consecuencias.

Afganistán está bien jodido y no se ve muy brillante que se diga.