El economista en jefe para Latinoamérica de Citi, Ernesto Revilla, aseguró este miércoles que el crecimiento en la región tiene una composición distinta a 2024, con una inflación que continuará bajando.
Revilla presentó una lámina donde puntualizó que la economía salvadoreña habría crecido un 2 % en 2024, aunque la versión oficial del Banco Central de Reserva (BCR) plantea que el año pasado cerró con una tasa de un 2.6 %.
Las estimaciones de Citi no están alejadas de las proyecciones que Bancolombia efectuó la semana pasada. La institución financiera, casa matriz de Bancoagrícola, aseguró frente a decenas de clientes en El Salvador que el producto interno bruto (PIB) aumentaría un 2.4 % al cierre de 2025.
Ambas previsiones son más conservadoras que el aumento de entre un 2.5 % y un 3 % que el Ministerio de Economía (Minec) anticipó para el 2025. Por su parte, el Ministerio de Hacienda proyectó en el presupuesto de este año un 3.2 % para el mismo período.
Para el próximo año, la economía salvadoreña crecería un 2.2 %, por debajo de las proyecciones para 2025.
Las previsiones del PIB se mantendrán por debajo de economías como Costa Rica y Panamá, donde se anticipa un 3.4 % y un 3.9 % para 2025, respectivamente.
El 2024 cerró con "alza positiva"
El economista principal para Centroamérica y países andinos, Esteban Tamayo, aseguró que el desempeño de la economía salvadoreña sorprendió en el 2024 por el “alza positiva” que se experimentó.“Pasamos desde principios del año pasado a incertidumbre, no era claro si era posible un programa con el FMI, no era claro cómo iban a ser las elecciones en Estados Unidos, había un poco de falta de claridad de lo que podría generar más certidumbre para llevar a cabo negocios en el país”, indicó Tamayo.
Tras el cierre de un programa financiero con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y la apreciación del mercado de que el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, estaba dispuesto a manejar la deuda, el panorama cambió, puntualizó Citi.
Tamayo dijo que el acuerdo ha generado más confianza en el mercado y una mejora en el desempeño de los bonos con menores riesgos fiscales a corto plazo.
“Este año, con esa mayor certidumbre de crecimiento podemos ver, una vez sepamos más del sector externo, y lo que pase hoy y en las próximas semanas, que El Salvador pueda ser uno de estos países receptores de inversión y por ende crecer un poco más rápido”, añadió Tamayo.
Pese a lo anterior, el economista recordó que existen mayores riesgos fiscales a partir de 2026 para la economía salvadoreña.